lunes, diciembre 05, 2005

Todo un fin de semana con mi niña.
Un fin de semana a todo tren, me hizo de todo. Y como pesa. Tenerla cargada durante mucho iempo es una odisea. Pero cada vez que me mira y se sonrie, o cuando suelta una carcajada de felicidad me llega al corazón, me rio y ella nuevamente se rie, es como para no terminar.
Y hoy en la mañana me recibió en su cunita con una bella sonrisa, y despues con un llanto pidiendo leche, se tomó casi el biberón completo. La leche y la comida que se come es la que la tiene gordita, y no hay brazos que aguanten mucho tiempo. Espero que luego mejore su figura.
Mañana les cuento algo más.
Chao